sábado, 28 de febrero de 2015

Historias de Leyenda: La final de la Copa de Europa que ganó el Steua de Bucarest

Era un 7 de mayo del 1986 y en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán se disputaba la final de la única Copa de Europa que no tuvo a ningún representante ingles ya que la UEFA sancionó con esta condición al fútbol inglés después de lo que había sucedido en la tragedia de Heysel. El Steua de Bucarest llegaba a este evento después de derrotar en las rondas anteriores al Velje BK de Dinamarca, al Budapest Honved, al Kuuysi de Finlandia y al Anderlecht. En frente el equipo rumano tenía al Fútbol Club Barcelona de Terry Venables. El Barcelona era el gran favorito para ganar este partido y tenía en aquella época a un gran grupo de buenos futbolistas formado por Marcos Alonso, Migueli, Alexanco, Miguelí, Bernd Schuster, el portero donostiarra Javier Urruticoechea (quien tuvo una enorme relevancia en el desenlace de la Liga Española 1984/85) y el alcoyano Carrasco quien en la actualidad comenta los partidos de la Liga Española que se emiten en Cuatro. Además, la final se disputaba en Sevilla, lo cual le motivaba al FC Barcelona, ya que los seguidores cules esperaban que su equipo favorito se proclamara campeón en territorio español. La gran amenaza en el ataque del Steua de Bucarest era Victor Piturca quien fue autor de 5 goles en la Copa de Europa 1986.
El entrenador del Steua de Bucarest, Emerich Jenei optó por utilizar el clásico sistema táctico 4-4-2. Este mismo sistema táctico, también lo usó el técnico inglés del Barcelona, Terry Venables, en este partido. La alineación del Steua de Bucarest estuvo formada por el extraordinario portero, Helmuth Duckadam, una línea de 4 defensas en la que Bumbescu y Belodedici estaban situados en el centro de la zaga e Iovan y Barbulescu actuaban como defensas laterales, Balan y Boloni estaban en el doble pivote, Majearu y Balint estaban ubicados en las posiciones de interiores exteriores y Lacatus y Piturca formaban el dúo de delanteros centros. En cambio, la alineación del FC Barcelona estuvo compuesta por Urruticoechea en la meta, Alexanco y Migueli estaban en el centro de la zaga, Julio Alberto y Gerardo eran los defensas laterales, Victor Muñoz y Bernd Schuster formaban el doble pivote, Pedraza y Marcos Alonso estaban ubicados como interiores exteriores y como delanteros centros estaban Archibald y el “Lobo” Carrasco. A lo largo de todo el partido, el FC Barcelona fue el equipo que más tuvo la posesión del balón y el que más ocasiones de gol generó. En cambio, el Steua de Bucarest en muchas fases del encuentro se replegó, realizó mucho peligro ofensivo por mediación de varios contragolpes y realizó muchos disparos desde fuera del área. La zaga del conjunto rumano estuvo muy bien cohesionada e hizo una gran labor a lo largo de todo el partido.

En la primera parte, el Steua se dedicó a contener a su rival mientras que el equipo catalán era el que llevaba la iniciativa. El zaguero Bumbescu actuó muy bien en defensa posicional y en el juego aéreo. En los primeros minutos, las pocas ocasiones que se produjeron fueron disparos lejanos. Marcos Alonso se mostró como uno de los futbolistas más activos en el ataque del Barcelona. La zaga rumana se mostró muy férrea y segura a lo largo de toda la primera parte. Schuster en la primera parte hizo una buena labor en el medio del campo a la hora de distribuir el juego, pero después su rendimiento empeoró bastante en la segunda parte. La banda izquierda en algunos momentos fue para el conjunto blaugrana una buena vía de profundidad. Al Steua de Bucarest en la primera parte, le costó atacar la portería de Urruticoechea y el club rumano realizaba algunos contragolpes tímidos. Piturca fue quien realizó alguno de los pocos disparos que el Steua realizó en la primera parte.

Al inicio de la segunda parte, la charla del técnico Jenei tuvo un efecto positivo en sus jugadores ya que el Steua comenzó en esta fase del encuentro a tener más protagonismo en el partido y generó un poco de peligro ofensivo a la meta defendida por Urruticoechea por mediación de algunos disparos lejanos. El defensa lateral izquierdo, Barbulescu mostró mucha seguridad a la hora de defender y gracias a este hecho al Barça le costó profundizar su juego cuando el balón estaba ubicado en la banda derecha. El mediocampista rumano, Boloni realizó algunos disparos peligrosos desde fuera del área. Poco después, el Barça en algunos momentos quería recuperar el papel que había interpretado en la primera parte, pero en la segunda parte mostró muchas más dificultades que las que había sufrido en la primera parte. En el minuto 75, Jenei realizó la primera sustitución del partido. Se marchaba un mediocampista como Balan que no tuvo mucho protagonismo a lo largo del encuentro y entraba al campo, el delantero Iordanescu. Con este cambio tan ofensivo, Jenei mandaba un claro mensaje en este duelo y demostraba que su equipo quería ir a por el partido. El bigotudo mediocentro, Majaru tuvo presencia en el ataque del Steua de Bucarest y realizó algunos lanzamientos desde distancias lejanas a la portería rival. El defensa blaugrana, Alexanco mostró mucha seguridad a la hora de defender. Marcos Alonso, al igual que en la primera parte fue un futbolista muy importante para el ataque blaugrana y realizó un buen elenco de centros. El Barça creó peligro en la segunda parte con 2 remates del escocés Archivald y con un disparo desde fuera del área del exfutbolista nacido en Alcoy, Francisco José Carrasco. Schuster no hizo una buena actuación en la segunda parte ya que realizó algunos pases imprecisos y por este motivo el alemán fue sustituido por el zaguero Josep Moratalla en el minuto 85.

Ambos equipos llegaron a la prórroga. Al inicio de la prórroga, el Barça mostró un estilo de juego mucho más directo que en la primera parte. El mediocampista del Steua, Balint a lo largo de la primera parte, realizó algunos disparos desde fuera del área. En los minutos finales de la primera parte de la prórroga, el Barcelona optó por jugar un poco al toque y mantener la posesión del balón. En la segunda parte de la prórroga, el Barcelona siguió siendo el equipo que más quería atacar. En el minuto 106, el inglés Venables hizo su segunda sustitución del encuentro. Se marchaba el británico Archibald y entraba al terreno de juego, Pichi Alonso. Un minuto más tarde Jenei realizó el último cambio del encuentro cuando se marchó el delantero Piturca y entraba al terreno de juego, Radu. Ambos conjuntos empezaron a crear ocasiones de gol e incluso al FC Barcelona en los minutos finales, le llegaron a anular un gol de Pichi Alonso por fuera de juego.

Tras la prórroga, llegaba el turno de la tanda de penaltis. Allí llegó la gran recompensa del Steua de Bucarest, después del gran trabajo en defensa que había hecho el conjunto rumano a lo largo del encuentro, cuando el guardameta Duckadam, paró todos los lanzamientos de penalti que realizaron los futbolistas del Barcelona. El legendario, Helmuth Duckaram detuvo los lanzamientos de Alexanko, Pedraza, Pichi Alonso y Marcos Alonso. El guardameta del Barcelona, Javier Urruticoechea también hizo una buena actuación en la tanda de penaltis ya que detuvo los lanzamientos de Majaru y Boloni, aunque encajó los de Marius Lacatus y Balint. Algunos aficionados al fútbol, piensan que ganar una tanda de penaltis es una lotería. Tal aseveración es mentira ya que en una tanda de penaltis influyen varios aspectos como son el estado anímico de los futbolistas, la habilidad que tienen esos futbolistas para anotar penaltis y el talento que tienen los porteros para detener los penaltis. El Steua de Bucarest hizo muchos méritos para ganar esta final y su técnico Jenei planteó de forma extraordinaria este partido que se disputaba ante un equipo que a priori era el favorito. No obstante, el Fútbol Club Barcelona, hizo un enorme encuentro, hubieron varias fases del encuentro en las que se mostró superior a su rival y cayó con mucha dignidad en esta final. Si el Barcelona, hubiera ganado esta final también hubiera sido otro merecido campeón.

Finalmente el Steua de Bucarest, con esta conquista de la Copa de Europa realizó la mayor proeza de su historia y se convirtió en el único club rumano que la ganó. Como dato curioso, hay que destacar el Steua de Bucarest en 1986, se convirtió en el primer equipo del bloque comunista en ganar la competición de clubs más importante del mundo.


4 comentarios:

Nahuel Bargas dijo...

Para los que sólo conocíamos el resultado de esa final, el análisis del partido fue muy bueno. Hizo historia el Steua, que en la final de la Intercontinental perdería con River Plate, la única vez que el Millonario pudo ganar esa competición.
Saludos

Nahuel Bargas dijo...

Para los que sólo conocíamos el resultado de esa final, el análisis del partido fue muy bueno. Hizo historia el Steua, que en la final de la Intercontinental perdería con River Plate, la única vez que el Millonario pudo ganar esa competición.
Saludos

futbollium dijo...

Va a ser difícil que otro equipo de las llamadas ligas menores se proclame campeón de Europa como en su momento ocurrió con el propio Steaua o el Estrella Roja de la ex Yugoslavia.

Un saludo

McGovern 2011 dijo...

@Nahuel Bargas

Gracias por aportar ese dato tan interesante sobre el River Plate. Saludos.

@futbollium

Estoy totalmente de acuerdo ya que en el fútbol actual esta habiendo una enorme brecha entre los equipos de las ligas fuertes y los de las ligas menores, en cuanto a sus recursos futbolisticos y sobretodo ecónomicos. En el fútbol de antes no había tanta diferencia entre los equipos de la ligas grandes y las menores. Esto permitía que la gran mayoría de partidos de competiciones europeas estuviesen muy reñidos y ocurrieran hazañas como la que he destacado del Steua en este artículo y como la que mencionas del Estrella Roja de Belgrado. Un saludo y gracias por comentar.